El Colegio de Abogados de La Matanza

Mucho tiempo antes de crearse el Departamento Judicial de La Matanza, ya funcionaba el denominado “Centro de Abogados” en el en la cabecera de la Ciudad de San Justo, aglutinándose en el mismo, un gran número de abogados, muchos de ellos jóvenes, quienes durante varios años se reunían como si fuese, a la sazón, una especie de “Jabonería de Vieytes” de aquel 1809, para debatir, organizar y fundar cual fuera el futuro Colegio de Abogados de Departamento Judicial de la Matanza.

En tal inteligencia, los senadores Roca y Carena fueron quienes se han concentrado en el mencionado proyecto, siendo Gobernador el Dr. Antonio Cafiero y Subsecretario de Justicia Provincial el Dr. Joaquín Da Rocha.

Su accionar se encontraba favorecida por la actividad desplegada por el Dr. Julio Casás, cual fuera en ese entonces Presidente del Colegio de Abogados de Morón. Es así, en la ocasión, que se presenta la decisión para crear y organizar nuestro futuro Colegio de Abogados matancero, todo ello, bajo los preceptos de unidad y congregación para la culminación apropiada y correcta de Administración de Justicia departamental, por un lado, así como el mantenimiento de la solidaridad y moralidad colegial abogadil, por otra parte.

Creado el Departamento judicial por la Ley 812 modificatoria de la ley 5148, el 14 de agosto 1989 dentro del organigrama del Poder Judicial de la Provincia, en 1996 se concreta el nacimiento de nuestro querido colegio, siendo su fecha fundamental y fundacional el 24 de mayo 1996, puesto que, en fecha aludida se realizó la Asamblea Constitutiva y las elecciones respectivas, en el edificio de la calle Mendoza 2417 de San Justo, donde funcionaba parte de la Excelentísima Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal. En dicho acto eleccionario resultó triunfante la joven Agrupación “Centro de Abogados”, siendo el Primer Presidente el Dr. Alberto Justino Rivas y elegido, como Delegado a la Caja de Previsión Social el Dr. Héctor Pérez Catella.

Nuestras primeras instalaciones lo fueron en una reducida propiedad locada en un primer piso sita en Hipólito Irigoyen entre Ocampo y Entre Ríos de San Justo, aunque anteriormente nos prestaban las instalaciones el “Centro de Comerciantes Matanceros”. Ulteriormente se adquirió en la Sub-sede de la Caja de Previsión Social para Abogados de la Provincia de Buenos Aires, la actual Sede Colegial de la calle Entre Ríos 2942, donde también funciona la Delegación de la Caja Previsional en el piso once.

El Colegio ayudó con hechos concretos al funcionamiento de la actividad de nuestro Departamento Judicial, ya sea aportando, dentro de las insuficientes posibilidades, en lo mobiliario, pintura, instalaciones eléctricas, y aun limpieza, de los locales afectados al mismo.

Participaron activamente de la “Federación de Colegios de Abogados”, cuando dicha entidad se encontraba bajo la Presidencia del recordado Dr. Ángel Fermín Garotte, por los años 1997 y 1998, como asimismo en la colaboración de la primera Ley de creación del “Consejo de la Magistratura Nacional” e igualmente de las primeras elecciones de sus integrantes por la función del estamento de los abogados.

Igualmente, estuvimos presentes en el “Congreso de Abogados” realizado en la Ciudad de Jujuy, en el año 1999, donde se debatió el proyecto de unificación del “Código Civil y Comercial” y que contó, por aquel entonces, con nuestra oposición. A la mencionada Asamblea jujeña, concurrimos 16 representantes, teniendo una activa participación en la creación del “Fuero Contencioso Administrativo de la Provincia de Buenos Aires”, contando con la colaboración de un matriculado matancero, el Dr. Hugo Echarri.

También concurrimos a las “Jornadas de Derechos al Consumidor” realizadas en la Ciudad de Porto Alegre en Brasil, al cual asistió el Dr. Carlos Amarelle, entre otros, y nuestro actual Presidente, Dr. Alberto Rivas.

Finalizando, también hemos sido participes activos en el “Consejo Superior del Colegio de la Provincia de Buenos Aires”, ya sea en la mesa del mismo, como en los distintos eventos realizados por el mencionado Consejo.

Lo expresado forma parte de la historia de nuestro Colegio, conocido y reconocido hoy, en toda la extensión territorial de nuestro país.

En la actualidad, nuestro Colegio se constituye como una agrupación moderna, que reta principalmente los nuevos desafíos reclamados por la sociedad, como ser el factor tecnológico, tratando de adaptarnos rápidamente, como podamos, e ir aprendiendo de la nueva abogacía predominante.

Nos esperan esfuerzos superlativos, como por ejemplo, la adquisición de un espacio físico de mayor amplitud para desarrollar nuestras actividades; poniendo también énfasis en nuestra actividad académica y gremial; y a título de cierre, fundamentalmente, no olvidar la deontología, como principio rector de la ética profesional.